sábado , 20 enero 2018

ROMPAMOS LAS BARRERAS

Los sueños e ilusiones que teníamos cuando éramos pequeños se han quedado en el trastero de nuestra mente. La razón es que los pensamientos originarios que hemos adquirido sin darnos cuenta durante nuestra vida han vencido a los nuestros propios. Tenemos que romper esa barrera.

Algunas de las preocupaciones más significativas de nuestra época son “¿qué hago yo con mi vida?¿que seré cuando sea mayor?¿qué he venido a hacer al mundo?” Estas son preguntas que nos hacemos y podemos pasar años sin obtener ninguna respuesta.

A veces recordamos las ilusiones, sueños y deseos que teníamos cuando éramos pequeños y que a medida que nos hemos hecho adultos hemos ido dejando en el trastero de nuestra mente, muchas veces porque hemos pensado que son irrealizables, que no nos pertenecían o que no los merecíamos. La repetición constante que nuestros adultos nos hacen de sus creencias van dejando de lado nuestras propias intuiciones y vamos adquiriendo, sin darnos cuenta, el pensamiento y las ideas de otros. A lo largo de nuestra existencia no cuestionamos las ideas, creencias y pensamientos arraigados en los demás. Es más, la integramos a nuestro carácter como si fueran nuestras. Por eso, a veces, nos cuesta tanto clarificar nuestra mente que se ha convertido en un nido de los pensamientos de otros mientras que los nuestros se quedan en trastero, no tienen suficiente voz. Se trata de pensamientos originarios que vamos captando desde que nacemos o incluso antes, pensamientos de esclavitud.

Sin embargo, puede llegar el momento en el que nos encontremos con  una enfermedad, una depresión, en un pozo sin fondo, con mucha tristeza o malhumorados. Esto sucede porque dentro de nosotros nos hemos dado cuenta de que estamos desperdiciando nuestra vida. Viviremos 80 o 90 años como máximo y nos hemos dado cuenta de que estamos aprovechando poco el tiempo. Pero ¿qué es lo que nos impide cuando, al fin, somos conscientes de estas creencias impuestas hacer alguna cosa para cambiarlas? Entonces nos damos cuenta de los pensamientos originarios que nos hemos impuesto vienen acompañados de una barrera, y esta barrera es el miedo. Cuando nuestra intuición nos dice que va siendo hora de cambiar de trabajo o de sistema de vida el miedo nos frena. Nosotros, como personas, teníamos un proyecto de vida que debemos volver a recuperar venciendo el miedo aunque en nuestro entorno nos tomen por locos. Hemos de tener en cuenta que lo que pretende la mayor parte de nuestra sociedad es que seamos como ellos. Lo que pretende el pensamiento colectivo es hacernos creer que las cosas las pueden arreglar los otros y no nosotros ¿Cuántas veces llegamos a decir, por ejemplo, que nuestro jefe nos hace la vida imposible? Sin embargo, cuando cambiamos de trabajo nos encontramos con que en este nuevo lugar también hay personas que me hacen la vida imposible. La pregunta que debes hacerte es ¿me está gustando lo que hago?¿me siento realizado/a? Quizás estás personas te están empujando a tomar la decisión de hacer lo que realmente tienes que hacer, tu proyecto de vida y de trabajo, ese que tú ya sabes cuál es pero no te atreves a realizar. Si se da el caso de que no tienes claro que es lo que tienes que hacer pregúntalo, pide información al universo, a tu subconsciente, a tu espíritu o a tu alma, a quién tú creas conveniente. Ten en cuenta que esta área del Bagua la conexión con tu yo interior tiene que ser muy fuerte. Los vínculos que tienes que despertar te ayudarán a seguir tu destino. Tu intuición te puede abrir caminos inesperados y será entonces cuando tengas que decidir qué camino escoger para lograr un equilibrio entre lo que te dice tu mente y lo que te indica tu intuición.

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